La chica del tren de las siete
El vagón tres
La vi por primera vez un martes. Leía un libro sin portada y bajaba siempre dos estaciones antes que yo.
El lunes siguiente no estaba. En su asiento había un libro abierto en la página que ella solía leer.
Página 47
La página 47 estaba subrayada. Decía: «Nadie se va del todo si alguien sigue leyendo su libro».
Desde entonces viajo en el vagón tres todos los días.